Boletín gratuito


PUBLICIDAD

Formación en tiempos de crisis

Durante la época de crisis que estamos sumergidos las empresas tienden a reducir gastos drasticamente. Tenemos dos grandes partidas que hacen funcionar la organización pero se reduce el gasto año tras año: la inversión en personas y la inversión en formación. Esta medida supone un riesgo: la supervivencia a medio plazo de la compañía. 

Un ejemplo que voy a exponer fue expuesto por Javier Fernández Agudo en una de sus conferencias: la causa principal que Napoleón perdiera la batalla de Waterloo fue por la supresión años antes del departamento de globos aerostáticos que disponía el ejercito francés. Con los globos, resultaba relativamente sencillo detectar fuerzas enemigas ocultas tras las colinas. En Waterloo, Wellington, que conocía esa carencia francesa, ocultó parte de su ejército de la vista del general. La guerra acabó como lo hizo en buena medida por culpa del evitar un gasto y no considerar el departamento de globos como una inversión. 

Para evitar que las compañías se vean inmersas en la pérdida de su guerra por subsistir en un mercado cada vez más agresivo, tiene la necesidad de dotar a los profesionales de su organización de conocimientos actualizados y habilidades que sirvan como garantía para desenvolverse en un entorno competitivo, cambiante y globalizado. Pero, esta visión no es reconocida por los dirigentes de las compañías ya que la experiencias nos dice que el objetivo empresarial es la consecución de resultados a corto plazo y no a largo.

Al vivir en un entorno competitivo las empresas se ven obligadas a reducir gastos manteniendo el mismo nivel de servicio o calidad de sus productor. Y, Para obtener el mismo margen de beneficio a corto plazo ajustan la partida dedicada a las persona y en concreto la subpartida de formación. Ajuste que que puede suponer el colapso de la organización. Para evitar esto, la formación no tiene que ser un concepto imputado en la partida de "gasto" sino valorada como una "inversión" a medio-largo plazo. La formación a medio-largo plazo supondrá un mayor beneficio que la supresión a corto plazo. 

Un trabajador formado, cualificado, adaptado a las nuevas tecnologías es un trabajador motivado y un activo diferenciador respecto al resto de empresas de la competencia. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por participar.


CONSULTA LABORAL


BOLETÍN GRATUITO

Recibe las novedades en exclusiva, deja tu correo electrónico

No enviamos publicidad ni SPAM


PUBLICIDAD

Publicidad

@ Copyright 2012 Blog laboral trabajador

Contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *